Traduciendo el mundo
Siempre he pensado que las cosas siempre pasan por algo, nada ocurre por casualidad. Y creo que estaba en lo cierto, pues siempre andamos buscando un "por qué" para todo, incluso para lo que no ocurre. En cierto modo, tratamos de justificar cada acontecimiento que pasa a nuestro alrededor pensando que lo que nosotros calificamos como malo tendrá menos valor y que lo bueno multiplicará el suyo.
Según voy adentrándome en el mundillo de la Traducción y la Interpretación, voy asimilando los sucesos que ocurren de un modo diferente que antes de empezar con la carrera, y lo hago de un modo que antes ni imaginaba. Más que un modo de asimilar las cosas en sí mismas, las interpreto según su naturaleza y su carácter. Y lo más curioso es que las cosas de las que hablo no tienen nada que ver con los idiomas, pero es como si el hecho de tener que pensar en todos y cada uno de los factores que influyen a la hora de traducir e interpretar algo o a alguien me ayudaran a captar y comprender mejor cada una de las situaciones por las que voy pasando.
Creo que cada persona interpreta la vida a su manera y no les hace falta haber estudiado traducción para enfocarlo en lo personal, pero a mí me hace ver las cosas mucho más claras.
Siento la necesidad de compartir pensamientos de este estilo, porque me parece maravillosamente extraordinaria las diversas y tan diferentes formas que cada individuo tiene de vivir la vida y captar percepciones de una manera u otra teniendo en cuenta hasta el más mínimo detalle, incluso el carácter de una persona puede influir en cada perspectiva, en cada idea..en cada forma de vida.



